Mapa de las cuevas y manantiales usados para inferir el comportamiento del agua subterránea en el ejido de San Francisco y los macizos calcáreos de los alrededores.
El comportamiento de las aguas superficiales y subterráneas es inferido en base a observaciones en superficie y exploraciones de las cavidades y sótanos a partir del año 2018 y durante 4 años en los alrededores del poblado de San Francisco (municipio de Zaragoza en la Sierra de Álvarez). Durante las diferentes estaciones del año, en periodos secos y de lluvias se ha constatado el flujo de las aguas por los manantiales así como el cauce de los rios intermitentes hacia los sumideros. A través del descenso y exploración de las cavidades (sótanos y cuevas) se ha podido observar la cantidad de agua y dirección del flujo subterráneo en las diferentes estaciones del año. De esta forma se ha hecho un intento por inferir el comportamiento del agua en los macizos calcáreos al Oeste de la población de San Francisco, principalmente por los lomeríos y cañadas que descienden del Cerro Cortado y el Cerro de San Nicolás, las cuales constituyen las elevaciónes más altas de la Sierra de Álvarez (S.L.P.).
Esta zona esta formada por roca caliza del cretácico fuertemente plegada y fracturada donde además se puede encontra geoformas características de un paisaje kárstico como sumideros, dolinas, y rasgos de disolución como lapiaz, pináculos, etc. La intercalación de capas impermeables con las capas solubles de roca ha formado las diferentes rutas que el agua superficial y subterránea han de seguir por efecto de la gravedad.
Se ha encontrado que todo el drenaje superficial y subterraneo de la zona termina desaguando en el Sótano de San Francisco no.1, localizado en medio de la población del mismo nombre. En dicha cavidad el agua se sumerge a mas de 200 m de profundidad a través de una serie de tiros y pozas para sumergirse en un sifón que no ha sido totalmente explorado. Cabe mencionar que el descenso a dicha caverna se encuentra limitado y restringido por la gran cantidad de basura que se ha arrojado en este sótano.
Las corrientes superficiales en los cerros de la zona de estudio son de tipo intermitente, llevando gran cantidad de agua desde las cimas de los cerros y las cañadas únicamente durante las lluvias. Es así como en la porcion Suroeste, en las lomas que bajan del Cerro Cortado se encuentran numerosas dolinas y hundimientos, uno de los cuales consituye el Sumidero Cráneo de Vaca. En dicha cavidad se ha observado corrientes superficiales que se internan por los meandros y la secuencia de tiros cortos hasta los 20 m de profundidad aproximada en donde la cavidad se asolva con una gran cantidad de lodo que llega hasta el techo. Por otro lado, unos metros al norte de esta cavidad se encuentra un gran resumidero con una pequeña entrada en el fondo completamente asolvado. Se infiere que el agua se infiltra y cruza por el Cerro de la Calavera, en cuya parte alta el Sótano de Komorebi se ha desarrollado a lo largo de una serie de fracturas con dirección preferencial al Noroeste. Varias de estas fracturas se internan dentro del cerro pero son demasiado estrechas para el paso del ser humano. Estas aguas subterráneas vienen a salir en un manantial aproximadamente 100 m más abajo en el costado del Cerro de la Calavera, el cual es bien conocido por los habitantes de San Francisco y es aprovechado para llevar el vital líquido hasta la población. Se ha observado que dicho manantial puede presentar agua incluso en época de secas posterior a alguna lluvia aislada.
Cuando la lluvia cae sobre las calizas karstificadas, una parte se infiltra y a través del drenaje subterráneo sale al exterior por medio de surgencias. Es así como al Oeste de la población de San Francisco, en el Cerro de la Tortuga es posible observar claramente este comportamiento hidrodinámico. En la cara Norte del Cerro de la Tortuga se localizan un par de cavidades, los Sótanos del Cerro de la Tortuga no.1 y no.2. Estos fueron explorados por KPV y KNM a finales de 2018 y se encontró que ambos drenan las aguas de escurrimiento hacia el interior del cerro y surgen del lado sur del mismo en el Ojo de agua del Panteón, una surgencia que se encuentra en la base del panteón de San Francisco. Los Sótanos del Cerro Tortuga no.1 y no.2 se encuentran a sólo 20 m de distancia uno de otro y se cree estan conectados en el fondo, sin embargo los pasos demasiado estrechos en la sima de los mismos impiden hacer la conexión física. Cabe mencionar la existencia de una poza de temporal en el fondo del Sótano del Cerro Tortuga no.1 en la cual es posible encontrar una gran cantidad de cristales de calcita diente de perro.
Continuando hacia la parte más alta de la sierra, en la loma que une el Cerro Cortado con el Cerro de San Nicolás es posible encontrar una serie de cavidades alineadas e interconectadas. Se trata del Sótano de los Pliegues y el Sótano Rampa de Hojas. La sima de esta última cavidad se encuentra por encima de una gran galeria de 40 m de largo por 15 m de alto en el fondo del Sótano de los Pliegues, sin embargo una estrechez impide hacer la conexión entre ambas. Durante las lluvias, esta enorme galería se llena de agua con hasta 3 m de profundidad y se infiere que esta gran cantidad de agua desciende por el lado del Cerro Tortuga surgiendo en un manantial intermitente justo frente a la cañada que forma el Arroyo de la Calavera.
Cuando las lluvias son abundantes, el manantial proveniente del Sótano de los Pliegues y el manantial del Cerro de la Calavera drenan sus aguas en el Arroyo de la Calavera con suficente fuerza para ser audible en los alrededores y desaguando por varios días. Dicha agua continua aguas abajo y se pierde en un Sumidero Azolvado que se encuentra más abajo del panteón de San Francisco. Se ha prospectado dicho sumidero sin embargo no es posible su exploración debido a la gran cantidad de tierra, rocas y escombros en la entrada. Además, se encuentra en un terreno que es propiedad privada. Sin embargo, se infiere que sus aguas circulan en el subsuelo hacia donde una gran cantidad de dolinas alineadas se dirigen dirección del poblado de San Francisco, en una de las cuales se desarrolló el Sótano de San Francsico no. 2. En dicha cavidad es posible encontrar en el fondo una poza de agua que se pierde en una grieta en dirección a la población arriba mencionada. Es así como este drenaje subterráneo, incluyendo varios arroyos de temporal provenientes de lo alto del Cerro de San Nicolás (Cañón Sumideros) vierten finalmente sus aguas en el Sótano de San Francisco no.1, ubicado en plena población del mismo nombre.
A lo largo de las cimas más altas de la Sierra de Álvarez y conforme nos dirigimos al Norte, el drenaje subterráneo parece disminuir para dar preferencia a las aguas superficiales. Es así que en Cerro de San Nicolás (montaña más alta de la Sierra de Álvarez) la prescencia de oquedades naturales (cuevas, sótanos, etc.) es menor. Durante los años de prospección únicamente ha podido ser ubicada una cavidad accesible al ser humano, el Sumidero Charco de los Tecolotes. Dicha caverna presenta las caracteríticas típicas de un sumidero; meandros con paredes bien pulidas por el agua. Esta caverna capta una notable cantidad de agua que sin embargo, se pierde en la sima de la cavidad a través de un orificio demasiado estsrecho para pasar.
Como se ha mencionado, conforme se avanza hacia al Norte por estas elevaciones, el drenaje subterráneo parece ceder el paso al drenaje superficial y cabe mencionar que la mayor parte de las cavernas encontradas en estas montañas se formaron en la cara Este de las mismas. Por el contrario, del lado Oeste de estas sierras se observa que el drenaje de las aguas ocurre por completo en forma de arroyos y cuerpos superficiales de agua (por ejemplo el Cañon de Chupaderos). Estos vierten sus aguas en el Arroyo Hondo, de cara a la ciudad de San Luis Potosí, donde la geología cambia por completo de rocas sedimentarias a rocas ígneas.
En cuanto a la tercera elevación más alta, el Cerro Microondas los Caballos, se conocen una buena cantidad de sótanos y cuevas, sin embargo estas cavidades ya no parecen drenar sus aguas en la zona de influencia que corresponde a los alrededores de la población de San Francisco.
Como se ha descrito, a través de fisuras, grietas, fallas, diaclasas y sumideros, el agua se infiltra en los macizos calcáreos para, por acción de la gravedad resurgir en manantiales y fuentes de las cuales las ciudades y poblaciones obtienen este vital liquido, el agua potable indispensable para vivir.
KPV y KNM 2022