Remontándonos a noviembre de 2019, después de finalizar la exploración de los Sotanos del Cerro Tortuga No.1 y No.2, comenzamos a caminar y buscar cuevas y oquedades naturales en lo alto del Cerro Cortado, una de las elevaciones más altas de la Sierra de Alvarez. Así dimos con el Sumidero Cráneo de vaca el cual ya había sido fotografiado por una pareja de norteamericanos a inicios del año 2000. Después del descenso de dicho sótano un fin de semana, nos encontrábamos en la superficie por la ladera este del Cerro Cortado buscando mas cavidades entre los lomeríos cuando de andar bajando y subiendo entre rocas y terrazas naturales se mostró ante nosotros la entrada del Sótano de los Pliegues (Mapa).
Los impresionantes plegamientos se encuentran en los alrededores de la entrada y no se limitan a la superficie, sino que en en las paredes dentro de la cavidad tambien son abundantes. Estos estratos de roca caliza fuertemente doblados y plegados son mudos testigos de las enormes fuerzas que alguna vez formaron estas montañas de la Sierra Madre Oriental.
La entrada es ondulante y caprichosa de forma elítpica con alrededor de 10 m de largo en el eje mayor y en su parte mas estrecha tiene menos de 1 m en el eje menor. El primer descenso se hizo por la parte mas amplia de la boca por donde un árbol de tronco grueso permite hacer un descenso en caida libre de alrededor de 30 m hasta una rampa empinada y cubierta de rocas de derrumbe. De aqui la cavidad continúa por un pozo por donde se ve descender una blanca colada en forma de columna hasta el fondo.
Posteriormente se decidió hacer el descenso por la parte norte de la entrada, de aquí se puede descender en primera instancia a un puente de roca natural 11 m más abajo. A partir de este puente natural se puede anclar para llegar hasta el fondo a través de un tiro de 36 m. Varias salidas entre noviembre de 2019 y agosto de 2020 fueron necesarias para descender, explorar y topografiar esta hermosa cavidad natural, algunas veces en pareja y otras en solitario. Localizada a más de 2500 m.s.n.m. en una de las laderas de los lomeríos que conforman el Cerro Cortado, es necesario cargar con el equipo de espeleología desde los caminos de terracería más cercanos en la base de la montaña hasta lo alto donde se encuentra este sótano.
El tiro de entrada desciende a un salón alargado de alrededor de 20 m de largo por 10 m en su parte mas ancha. Como es común en este tipo de cavidades, el piso está cubierto por rocas de derrumbe, troncos, etc., objetos caidos desde el exterior y desciende en forma de rampa hacia la pared de enfrente de donde se hace el descenso. De aquí la cueva se divide en dos ramales, a izquierda y derecha orientados en direccion oeste y este, respectivamente.
El que primero salta a la vista es el ramal este, que desciende en forma de meandro y es posible seguir caminando hasta que se estrecha demasiado como para poder continuar por el. Por otro lado, el ramal oeste, menos aparente, es necesario escalar aproximadamente 3 m una rampa ascendente por donde la cueva continua hacia donde los estratos se inclinan siguendo la dirección de una fractura. El pasaje serpentea por unas cuantas decenas de metros en horizontal entre escaladas y descensos adornados por blancos escurrimientos y bloques de roca de derrumbe. Es a mitad de camino de este ramal donde la cueva se divide nuevamente y de lado izquierdo se presenta un domo al que se accede escalando una rampa compuesta por lodo y roca muy frágil.
Por otro lado, de frente del ramal oeste la cavidad se estrecha por donde aún es posible pasar gateando hasta un pozo de 8 m compuesto por varias repisas de rocas y bloques muy poco consolidados y que ceden a la primera pisada. Este último tiro da acceso a un salón de alrededor de 14 m de largo por 4 de alto y 3 de ancho con el piso cubierto por lodo y alargadas estalagmitas en una de sus paredes. En este lago fósil termina esta sección de la cavidad.
Retomando el camino del lado de la rampa lodosa que asciende a la izquierda a mitad del ramal del lado oeste, se llega a una estrecha terraza desde donde cae una oquedad vertical de 18 m de profundidad con una repisa a los 6 m. Este pasaje circular está constutido por rocas y lodo endeble así como unas cuantas formaciones cálcareas de colores café.
Descendiendo se llega a una rampa de pronunciada pendiente con alrededor de 20 m de largo que desemboca en un gran salón con múltiples formaciones en el techo denotando las numerosas filtraciones de agua que ingresan a la cavidad por estas galerías. A mitad de camino en esta lodosa rampa se observan bellos escurrimientos, entre ellos un espeleotema conocido como oreja de elefante de color blanquescino. En la orilla de la rampa numerosas estalagmitas adornan una terraza que da lugar al siguiente tiro de 14 m que cae en la gran galería de la poza de temporal.
Es al descender por esta pared cubierta del llamado "coral de caverna" cuando se aprecian las dimensiones de este enorme salón; 40 m de largo por 20 metros de alto y hasta 15 m en sus partes mas anchas. El piso en toda su extensión es una gran costra de lodo y en epoca de lluvias se forma una gran poza que cubre toda la superficie de esta galeria.
En algunas partes del piso se observan hundimientos por donde el agua se infiltra hacia las profundidades y en el techo varias oquedades que seguramente conectan con galerias superiores por donde el agua escurre desde la superficie.
Del lado de la pared cubierta por el abrasivo coral de caverna, las coladas denotan una posible conexión con el ramal superior que se tuerce desde el pasillo proveniente del tiro de entrada. Y en el otro extremo de este enorme salón-poza, el Sótano de los Pliegues continúa a través de un túnel al que se accede escalando por una pared de aproximadamente 2 m formada por roca descompuesta y que se desmorona ante la menor fuerza ejercida sobre ella. Por aquí se desciende usando un anclaje artificial tipo bolt que colocamos y a los 3 m se puede asegurar usando un anclaje natural para seguir descendiendo por 9 m en vertical frente a una pared compuesta de columnas y estalactitas agrupadas en terrazas de color café. Este tiro cae a otra galería con alrededor de 2 m de ancho que desciende en forma escalonada por 4 m hacia el siguiente tiro de 5 m que inicia en una estrechez circular de alrededor de 1 m de diámetro. Este salón está constituido por roca endeble de color café y textura de lodo que pareciera ser lutita, así como numerosas formaciones con la misma textura. En el fondo del pozo arriba mencionado, se localiza en la parte inferior una abertura por donde es posible pasar gateando hacia una pequeña galera de alrededor de 1.5 m de alto bellamente adornada por gruesas formaciones y coladas, con 4 m de largo es seguida por una rampa de ligera inclinación con 3 m de largo que desemboca en una fisura rodeada por espeleotemas y por donde el agua se pierde hacia el interior de la montaña. Aquí se encuentra la sima del Sótano de los Pliegues, por donde ya no es posible pasar debido a la estrechez. Una ligera corriente de aire es perceptible, sin embargo sería necesario ampliar este último paso para poder continuar.
Topografía del Sótano de los Pliegues del Cerro Cortado, Sierra de Álvarez.