En la zona que comprende el Cerro de la Mojonera y el Puerto de Lobos, en los alrededores del ejido de San Francisco, se localizan varias cavidades naturales bien conocidas por el medio espeleológico de México. Una de ellas es el Sótano del Puerto de Lobos, que posee un tiro de entrada de alrededor de 180 m de vertical y está localizado en lo alto de una loma, oculto entre torres de roca caliza y vegetación. Además de esta cavidad, se puede enccontrar en estos lomerios el Sótano de el Lobito entre otras muchas oquedades y sumideros de pequeñas dimensiones (Mapa).
Durante una prospección en la zona (abril 2021) en busca de cavidades naturales y sótanos, encontramos en una profunda cañada que divide la loma del Puerto de los Lobos y el Cerro de la Mojonera, una cavidad no reportada hasta ahora con una amplia boca y bellas concreciones en sus paredes, así como diversos fósiles que se pueden apreciar en las rocas (bivalvos).
El Sótano de los Bivalvos se encuentra en la parte posterior de la loma que alberga el Sótano del Puerto de los Lobos y frente al Cerro la Mojonera. La boca se abre en el fondo de una dolina y tiene una forma de letra S con una amplitud de entre 7 y 10 m. Enormes bloques cuelgan de los extremos por donde se puede descender por una vertical de 14 m de caida. Este primer salon tiene forma redonda y el piso cubierto por escombros y vegetación del exterior (desgraciadamente tambien es posible ver bolsas de basura). Las paredes muestran bellas formaciones y escurrimientos color blanquescino. En un extremo la cavidad continua por un desnivel en forma de rampa de alrededor de 4 m que es posible descender desescalando.
Por aquí se accede a una galeria cubierta por tierra en el suelo y de forma circular cuyo techo se alza hasta los 16 m de altura. Las rocas presentan numerosos fósiles y las paredes se muestran bellamente pulidas por el agua. La cavidad finaliza aqui a los 20 m de profundidad aproximadamente (Topo).
Este Sótano se encuentra oculto en la vegetación y rocas que conforman estas lomas del ejido de San Francisco mientras que su amplia boca ha permanecido desconocida, excepto para las personas que acostumbran pasar por estas cañadas y tiran basura sin pensar que están contaminando el ambiente del que formamos parte los seres humanos. Es necesario reconocer las bellezas subterraneas que conforman a estos sótanos de la Sierra de Álvarez para aprender a cuidarlos entendiendo que en la medida que contaminamos el medio ambiente se nos regresará tarde o temprano en la misma forma esa suciedad que arrojamos en los bosques, ríos, arroyos y cavidades naturales.