A finales del año 2020 (noviembre) decidimos prospectar la poco conocida zona norte de la meseta Landa de Matamoros-Xilitla en los límites de los estados de Querétaro y San Luis Potosí. Esta zona se ubica al norte de la población de San Antonio Tancoyol en el municipio de Jalpan de Serra y es conocida como la Joya del Maguey. De acuerdo a reportes espeleológicos (Zona de Tancoyol, Las Cavernas de la Sierra Gorda, Carlos Lazcano S.) dicha zona fué visitada por exploradores estadounidenses en los años de 1970 reportando profundas cavidades que no fueron descendidas. Basandonos en dichos reportes acudimos a la zona a buscar y descender los sótanos de la Joya del Maguey.
A la zona se accede partiendo de la carretera Jalpan-Xilitla tomando la desviación hacia Tancoyol, famosa población por contar con una de las Misiones de la Sierra Gorda. De esta se continúa rumbo a San Antonio Tancoyol por un camino de pavimento. Al este de esta localidad inicia un camino de terracería con rumbo noreste hacia lo más recondito de estas sierras. De camino se pasa por la desviación al rancho el Tepozán y conforme se interna en el bosque el camino se torna dificil y con una gran cantidad de rocas que hacen indispensable un vehículo de tracción a las cuatro ruedas para continuar. Avanzando por varios km se termina esta terracería hasta un paraje donde se debe continúar por una vereda que serpentea en la exhuberante vegetación de esta meseta calcárea.
Decidimos prospectar los alrededores de la cañada que accede a la Joya del Maguey y es aquí donde localizamos un sótano inexplorado. El Sótano de la Cañada a Joya del Maguey. Se trata de una cavidad bien oculta entre la vegetación y ubicado entre dolinas y notables hundomientos en el terreno así como una blanca caliza que presenta una fuerte disolución.
La boca del sótano es de alrededor de 5 m y se desciende por un tiro vertical de 7 m a lo largo de esta cavidad de forma cilíndrica. En el fondo el lodo se amontona hacia un costado de la misma por donde una oquedad absorbe la tierra y las aguas que se infiltran en el subsuelo. Para continuar por la habría que excavar desobstruyendo el orificio
El día posterior continuamos con la prospección rumbo a la Joya del Maguey, descendiendo hasta el centro de la misma dolina. Esta se encuentra cercada con alambre de púas y en su base unicamente pudimos encontrar un sumidero azolvado. La espesa vegetación dificulta el progreso en estas montañas y además pudimos ver un par de víboras con la característica cabeza en forma de diamante denotando su toxicidad.
Una vez fuera de la dolina principal que conforma la Joya del Maguey continuamos nuestro camino hacia el norte hasta alcanzar otra dolina de menores dimensiones en cuyo fondo un estanque de agua permite crecer plantas acuaticas y una gran cantidad de ranas en un bello paisaje serrano.
Guiándonos en la referencia arriba mencionada prospectamos la zona entre ambas dolinas así como sus alrededores sin embargo no pudimos encontrar ninguna cavidad de las indicadas en dicho escrito. De acuerdo al mapa contenido en el mismo, lo Sótanos de la Joya del Maguey se ubicarían al norte de la Joya, un par de ellos y al este de la misma se reportan dos más de ellos. Después de prospectar por varias horas entre ambas dolinas llegamos a la conclusión de que: o las referencias están erróneas en la ubicación de dichas cavidades, o la vegetación ya ha crecido demasiado desde los años 1970 cuando los primeros exploradores pudieron alcanzar las entradas pues en la actualidad no es sencillo dar con estos sótanos.
La zona de la Joya del Maguey presenta una gran belleza natural y se encuentra en buen estado de conservación pues pudimos ver además de víboras a un par de felinos, aparentemente un puma de color oscuro. Esta región al igual que la gran mayoría de la Sierra Gorda de Querétaro se encuentra delimitada en ranchos y propiedades privadas. Durante nuestra estancia pudimos caminar por veredas y explorar cañadas y bosques logrando localizar unicamente una caverna no reportada, el Sótano de la Cañada a Joya del Maguey. Desgraciadamente no pudimos localizar las cavidades que han sido reportadas por exploradores norteamericanos en los años de 1970.