En una de las numerosas caminatas reconociendo la geografía de las cimas más altas de la Sierra de Álvarez (S.L.P.), un habitante nos comentó acerca de una cueva en una de las laderas del Cerro de San Nicolás, el cuál representa el cerro más alto de este complejo de montañas ubicado en el centro del estado.
Sin mayores referencias, pasamos varias salidas explorando los lomeríos y los alrededores de la cima de este cerro, que alineado NW-SE con el Cerro Cortado y el Cerro Microondas los caballos constituyen las mayores elevaciones de la sierra. A diferencia del Cerro Cortado, donde nos vimos sorprendidos por sótanos y cavidades ocultas en sus laderas, en el Cerro de San Nicolás las características geológicas no parecen haber sido las propicias para el desarrollo de estos rásgos que comunmente busca el espeleólogo para descender y contemplar su belleza subterránea. Algunos abrigos rocosos cerca de las peñas prietas y pequeñas oquedades en el lado Oeste de la montaña fueron localizados, sin embrago pasó tiempo y esfuerzo antes de poder encontrar una cavidad mayor.
Fue un fin de semana cuando caminando en los alrededores del cañon Paso del Burro y el Charco de los Tecolotes, pudimos ubicar un pequeño resumidero oculto entre vegetación y bajo la sombra de un gran árbol de encino. Éste se encontró rodeado por toncos y ramas con espinas colocadas por los lugareños para evitar que se caigan los animales y el ganado.
La a zona parecía prometer debido a que varias dolinas se encuentran alineadas con el sumidero, además de que los arroyos de temporal claramente desaguan en estos. El propio Charco de los Tecolotes parece ser un sumidero obstruido por material de depositación formando un ojo de agua que es aprovechado por el ganado para beber.
La discreta entrada de alrededor de 1.5 m de largo, cae por 7 m entre paredes notablemente pulidas por el agua y en diagonal hacia una repisa que da lugar a otro desnivel de 4 m. A partir de aqui un plano cubierto por gran cantidad de rocas de derrumbe que ceden a la primera pisada para resbalar hacia un tiro de 10 m. Numerosas concreciones y coladas brillantes se alternan con la oscura roca caliza en las paredes de este resumidero. Una fuerte corriente de aire indica que se encuentra conectado por superficie mediante algunas pequeñas oquedades que se pueden observar en los alrededores.
Sin embargo la cavidad termina repentinamente en el fondo de este tiro de 10 m. Un salón de alrededor de 4 m de ancho y en el extremo el agua y los objetos arrastrados desde superficie se amontonan por una estrecha grieta de alrededor de 30 cm de ancho por donde no es posible pasar. En el techo se observan varios conductos por donde el agua se inflitra hacia el fondo de esta galeria para adentrarse en el corazón de la montaña a traves de grietas y fracturas impenetrables para el ser humano.