Las montañas de la Sierra Gorda de Guanajuato en el centro de México presentan una gran variedad y riqueza geologica; rocas volcánicas oligocénicas se sobreponen a sedimentos marinos del cretácico. Además, estos parajes se encuentran aislados y es necesario recorrer largos caminos, muchas veces en terraceria para acceder a esta Area Natural Protegida. La roca caliza es propicia para la formación de Sótanos y Cuevas, abundantes en esta región, de los cuales muchos son aún desconocidos e inexplorados
Es así como en diciembre del año 2020 tras una investigación en diversas fuentes digitales y mapas de la región notamos la existencia de una zona donde se pueden observar grandes cavidades (hoyas, sótanos) en los mapas e imágenes de satélite. De esta forma nos aventuramos al corazón de la Sierra Gorda de Guanajuato, justo en los límites entre el estado de Guanajuato y San Luis Potosí.
Más concretamente en el municipio de Victoria, en los alrededores de la localidad conocida como Alamos de Martinez, que se encuentra pasando la presa de El Realito. Es en esta zona donde se localiza el contacto geológico entre rocas de orígen ígneo con otras cuya formación es sedimentaria y corresponde a roca caliza, "....formada de cerros con laderas muy inclinadas que dan origen a divisorios de agua (parteaguas) muy agudos; éstos forman largas filas acuchilladas, que sólo son interrumpidas por espigados picachos; son comunes en la zona algunas mesas sobre las cuales se han desarrollado una serie de depresiones de diversos diámetros y profundidades, las que se les nombra localmente como Joyitas; la mayor de ellas se encuentra en el Puerto La Minita al oriente de La Alameda, siendo su diámetro de 300 m y la altura de su pared sur de alrededor de 100 m. Su forma da la apariencia de un cráter, pero al observarlo en el campo, se llegó a la conclusión de ser sólo una forma erosional" (Cartografía geológica 1:50,000 de las hojas el Refugio y Mineral del Realito, Estados de San Luis Potosí y Guanajuato, G. Labarthe H. et al. Instituto de Geología, U.A.S.L.P.).
Después de recorrer un largo camino, llegamos a la localidad de Álamo de Mártinez y ese día no pudimos encontrar ni contactar a ninguna persona por lo que decidimos internarnos en las brechas de terracería para acercarnos lo más posible al Cerro Agujereado. En lo alto de este se observa una enorme cavidad cuya pared sobresale a lo lejos y es muy posiblemente a la que se refiere la bibliografía arriba citada. Sin embargo, mediante imágenes de satélite nosotros habíamos notado una oquedad aún mas lejos en el interior de las montañas hacía el paraje del Arroyo Santa Inés. Una caminata de alrededor de 2 horas abriendonos paso entre la vegetación que presenta características propias del semidesierto y con gran cantidad de espinas fueron necesarias para llegar a esta enorme hoya inexplorada.
Como suele pasar en un lugar desconocido sin caminas ni veredas, batallamos un poco para encontrar esta cavidad y terminamos en lo alto del cerro que la alberga, donde las rocas y el suelo muestran fuerte evidencia de disolución en la roca caliza (paisaje kárstico). Finalmente en la ladera Este de dicho cerro pudimos dar con el Sótano de los Álamos, nombrandolo así debido a su cercanía con la localidad arriba mencionada y dado que no se encontró algún otro nombre o referencia, siendo conocidas unicamente esta cavidades localmente como "hoyas". La parte mas alta de la boca del sótano corresponde a la pared Oeste y presenta una caída hacía el interior de la misma de alrededor de 80 m, mientras que por la parte inferior de la boca es posible descender por aproximadamente 40 m mediante una empinada rampa y derrumbes que ceden a la primera pisada (Topo).
El sótano presenta una forma de embudo, cuyo fondo es una superficie de aproximadamente 20 m de diámetro cubierta por enormes bloques de derrumbe del tamaño de automoviles. Se observa también gran cantidad de vegetación y arboles, así como escrombros que caen desde la superficie al interior de la caverna.
El paisaje desde el interior es espectacular y mirando hacia arriba se presenta la boca del sótano como un circulo casi perfecto cuyo contorno oscuro contrasta con el color azul claro del cielo. Las dimensiones de esta cavidad la hacen impresionante y constituye uno más de la gran cantidad de sótanos y abismos caracterítsicos de la Sierra Gorda, siendo además el primer sótano explorado y reportado en el municipio de Victoria, estado de Guanajuato.