Durante el proyecto de exploración de sótanos y cavidades en el Cerro Cortado (2019), en lo más alto de la Sierra de Álvarez, San Luis Potosí, localizamos otro sótano inexplorado. Esta cavidad presenta una discreta entrada de 2.5 m de largo por menos de 1 m de ancho oculta entre rocas y torres de roza caliza en la depresión formada entre el Cerro Cortado y la Cuchilla el sótano. Un primer tiro de 7 m y de inmediato la cavidad se amplia hasta los 15 m de largo hacía el fondo mientras que del techo cuelgan estalagmitas de diversos colores y formas denotando el hermoso paisaje oculto bajo el suelo (Topo).
Desde la estrecha repisa, la cavidad continúa por un segundo pozo de 25 m de caida vertical. Una gran diversidad de concreciones, entre ellas estalagmitas y orejas de elefante acompañan en el descenso hasta la galeria principal en el fondo. De forma semicircular y con el piso cubierto por lodo y rocas de derrumbe, también oculto entre el lodo sobresalen huesos y vertebras de infortunados animales que cayeron dentro de la cueva
Una terraza en uno de los costados de la galeria se muestra adornada por estalagmitas y concreciones de formas caprichosas, torres, campanas, tubos delgados y pilares, etc., multiples y extrañas siluetas que parecieran pertenecer a un paisaje de otro planeta.
Al salir de explorar el sótano, nos percatamos de que un objeto volador no identificado (OVNI) se encontraba flotando en el cielo y después de unos minutos de estar inmóvil frente a nosotros, aceleró en diagonal ascendente hacia el espacio (contrario a los aviones y aeronaves humanos, sin hacer ni un sólo ruido) en un despliegue de tecnología desconocida para la humanidad actual.