La zona que comprende las montañas en la región de Landa de Matamoros (Querétaro) y Xilitla (San Luis Potosí) fué extensamente prospectada por espeleólogos de los Estados Unidos desde los años de 1970 (AMCS Activities News Letter Activities News Letter, V.5 No.1 September, 1974). El lado Oeste del Cerro de la Joya (Cerro Grande como se le conoce localmente) fue visitado por última vez en 1974 por exploradores de Texas quienes localizaron y exploraron una decena de cavidades principalmente en las cercanías de la carretera Jalpan-Xilitla y los caminos de terracería que ascienden a las localidades en la Sierra (Tres Lagunas, Pinalito de la Cruz, Valle de Guadalupe, etc.). Entre algunas de ellas, en los alrededores de el Madroño y el Lobo ubicaron el Sótano de Cuckoo, del Camposanto, etc. las cuales presentan profundidades de alrededor de entre 20 y 70 m (Las Cavernas de la Sierra Gorda, Carlos Lazcano S., U.A.Q., 1986. Vol.1). Por otro lado, las dolinas y ojos de agua en las montañas que conforman estos parajes denotan un gran potencial subterráneo aún sin descubrir. Desde esos aquellos años y hasta ahora, no se han vuelto a publicar resultados de exploraciones en dicha zona quedando pendientes varias localidades que anteriormente estuvieran enlazadas por caminos de terracería y veredas mientras que en la actualidad las carreteras y caminos han penetrado más en los adentros de la sierra. Es así que en Agosto de 2022 realizamos una visita a la zona que comprende los alrededores de el Madroño, así como los cerros al Norte del mismo y que conforman el lado Oeste del Cerro de la Joya (el cuál en su lado Este alberga notables cavidades como la Hoya de la Luz, El Sótano de la Trinidad, etc. en los rededores de Xilitla). Entre otras, pudimos localizar una cavidad inexplorada muy cerca del paraje conocido como "Jagüey del Cerro" la cuál se descendió y exploró nombrándolo como el Sótano del Jagüey del Cerro.
Las cavidades exploradas por espeleólogos de la AMCS en los años 70´s se localizan en los alrededores de El Madroño y El Lobo, muy cerca de la carretera Jalpan-Xilitla y en la actualidad se encuentran rodeadas por asentamientos humanos a orillas de las misma. Para prospectar en busca de nuevas cavidades decidimos internarnos en la sierra en las elevaciones al Norte y en dirección de los poblados Tres Lagunas y Pinalito de la Cruz. Un paraje en particular nos llamó la atención debido a la presencia de ojos de agua en los macizos de roca caliza. Posteriormente un lugareño nos hizo referencia a este lugar como el Jagüey del Cerro.
Dicho jagüey (ojo de agua) se ubica unos 200 m antes de un rancho privado conocido como Pio X y se encuentra oculto entre la vegetación de la sierra. Prospectando al Oeste de dicho cuerpo de agua se encontró una dolina con bloques de derrumbe en el fondo lo que llamo nuestra atención por la posible presencia de un sótano o cueva.
Tal como lo esperábamos, en el fondo de dicha dolina en el terreno kárstico pudimos observar un pequeño orificio de alrededor de 1 m de diámetro que se escondía por debajo de los bloques de piedra y la vegetación. Ya más de cerca pudimos estimar su profundidad arrojando piedras las cuales cayeron a un piso lodoso a unos 20 m de profundidad estimada. La cavidad se escuchaba de pequeñas dimensiones pero al no aparecer referencia alguna ni topografía de dicho sótano decidimos descenderlo para averiguar si continuaba o no en sus profundidades.
De la pequeña entrada la cavidad se amplia en un salón vertical cilíndrico de unos 3 m de diámetro en la parte más alta y conforme se desciende se ensancha en su eje mayor hasta los 5 m de largo aproximadamente. El descenso se puede realizar por un sólo tiro de 15 m en cuya parte alta se pueden observar muchas formaciones y espeleotemas, principalmente coladas y estalactitas. Conforme se desciende las formaciones se alargan denotando la presencia del escurrimiento del agua por miles de años y muy probablemente asociada al estancamiento del vital liquido en el jagüey que se encuentra a unos metros del sótano.
En el fondo el salón es alargado y estrecho, en un extremo desciende por una corta rampa que termina en un paso demasiado estrecho para pasar. Por aquí se pierde el agua que entra en la cavidad y de esta forma se desaparecieron las esperanzas de poder continuar explorando en lo que pudiera haber sido una caverna de mayores dimensiones. A pesar de las pequeñas dimensiones de la cavidad, la belleza de sus formaciones y la sensación de ser los primeros en explorar dicho sótano nos acompaña al salir por la estrecha boca y caminar cerca del jagüey que junto con esta oquedad se fusionan en lo que han sido miles de años para su formación hasta llegar al estado como lo vemos actualmente. Esta sensación es la que satisface el hambre de exploración; el ser testigos de un instante que forma parte de un proceso que ha llevado miles o millones de años para formar estos paisajes únicos de las montañas de la Sierra Madre Oriental.
Los cerros al Norte de el Madroño ocultan en sus entrañas muchos secretos subterráneos esperando por ser descubiertos. El avance de las poblaciones ha facilitado su acceso a través de caminos pavimentados, sin embargo es debido a lo mismo que ha traído como consecuencia que la mayoría de los terrenos y campos que se encuentra uno al pasar son terrenos privados y tienen dueño. A pesar de ello existen aún muchas zonas vírgenes y con buen potencial espeleológico como lo pudimos constatar en nuestra exploración al internarnos más en la sierra. En escritos posteriores se continuarán describiendo los resultados obtenidos en estas montañas de la Sierra Gorda buscando cuevas y sótanos al Oeste del imponente Cerro de la Joya entre los límites de Querétaro y San Luis Potosí (Sótano del Molcajete, una cavidad profunda en Tres Lagunas, Sierra Gorda ).