La meseta kárstica donde se localiza el poblado de Pinalito de Palomas fue inicialmente explorada en el año de 1982 en busca de cuevas y sótanos por el Grupo espeleológico de la UNAM (Las formas kársticas del área de la Florida, Lazcano C.). Desde aquel año y hasta ahora no se habían repetido las vistas con fines de espeleología en la zona. En enero del año 2021 nos adentramos en los caminos sinuosos de la Sierra Gorda de Guanajuato, en el municipio de Xichú donde se encuentra esta zona de notable belleza natural (Mapa).
Esta gran meseta calcárea esta a los pies del imponente cerro de la Yesca al Este y desciende en las profundas cañadas al Norte por el río Santa María que constituye la frontera natural entre los estados de Guanajuato y San Luis Potosí. La caverna más profunda encontrada hasta ahora en esta zona es el Sótano de las Guayabas, ubicado al este de la población de Pinalito de Palomas, en la ladera de una cañada que desciende frente al cerro de la Yesca y en los terrenos con el nombre de "las guayabas" (en estas laderas se dan de forma natural el fruto de las guayabas).
Contando con el apoyo y la hospitalidad de los habitantes de Pinalito de Palomas pudimos descender varios sótanos y cuevas en la zona, descubriendo además algunos que no habían sido explorados con fines espeleológicos. Se describen aquí las cavernas que fueron descendidas en el Llano de la Mula, localizado al norte del poblado mencionado.
Se trata de cavidades esencialmente verticales con alrededor de 50 m de profundidad y presentan una gran cantidad de concreciones y espeleotemas con pasajes que van desde estrecheces de 2 m de ancho hasta un gran salón de casi 40 m de largo. Este ultimo se encuentra en el Sótano del LLano de la Mula no.1 (Topo). La entrada es estrecha y formada por un pozo de 10 m de hondura que cae en la gran galería ampliamente adornada por espeleotemas y concreciones de color blanquecino.
A unas centenas de metros de este se encuentran alineados los Sótanos del LLano de la Mula no.2 y no.3 (Topo). El primero de ellos con una boca ligeramente alargada y alcanza la profundidad de 50 m en 2 tiros que se suceden y divididos por una rampa cubierta de rocas y escombro. En cuanto al sótano no.3, este se encuentra oculto en una de las numerosas depresiones que caracterizan a este Llano y presenta una entrada estrecha de alrededor de metro y medio de diámetro que desciende en forma vertical ampliándose un poco más abajo hasta los 25 m de profundidad donde termina esta cavidad.
El Sótano no.4 se localiza más al Norte de los anteriores, a unos cuantos metros y se trata de una boca circular de 7 m de diámetro por 10 m de profundidad. Muchas otras depresiones y pequeños sumideros se pueden encontrar a lo largo de este llano, siendo la mayoría de pequeñas dimensiones y sin continuación alguna.
Acompañados de los habitantes del lugar, pudimos encontrar una cavidad inexplorada en la ladera Este del Llano de la Mula, en una de las cañadas que descienden de la misma. El Sótano de la Grieta (Topo) se encuentra oculto entre la vegetación y la arrugada topografía de la ladera a unos 20 minutos caminando desde el Llano de la Mula. Presenta una entrada en forma de grieta con 11 m hacia adentro y 2 m de ancho. Numerosas estalactitas se vislumbran en la pared del fondo desde la entrada. Un primer tiro de 15 m da acceso a un salón bellamente adornado por coladas y dividido en secciones por terrazas y rocas de derrumbe. 7 metros más abajo y en los extremos de esta galería se continúa por unos cuantos metros hasta donde la cavidad termina.
Las cavernas en los alrededores de Pinalito de Palomas (municipio de Xichú) presentan galerías y salones con guano (excremento de murciélago); y a decir de los pobladores, también se encuentra presente la especie hematófaga conocida como vampiro, ya que en los animales y ganado se han visto rastros de la mordida de estos. El potencial de desarrollo de cuevas y sótanos en el llano de la Mula parece limitarse a los 50 m aproximadamente, sin embargo en las laderas que conforman las cañadas frente al cerro de la Yesca podría haber cavidades más profundas como el propio Sótano de las Guayabas (con un tiro inicial de más de 100 m ). El cerro de la Yesca en su ladera Oeste, puede también ser objeto de futuras prospecciones en busca de cavidades naturales. Además en otros cerros y lomeríos existen numerosas cavidades cuyas entradas son bien conocidas por los pobladores; una de estas es la llamada Cueva de la Nopalera, a la cual fuimos guiados y pudimos explorar dejando pendiente su descenso hasta el fondo (Exploración de la Cueva de la Nopalera, Xichú, Guanajuato ).